- Dificultad para manejar el estrés o la ansiedad.
- Pensamientos negativos.
- Experiencias pasadas que a veces vuelven y me angustian.
- Síntomas físicos sin causa orgánica (migraña, problemas de estómago).
- Dificultad para gestionar conflictos interpersonales.
- Tristeza, abatimiento, desmotivación, depresión.
- Si sientes que hay experiencias de tu infancia que te han marcado.
- Crisis vitales (no sé qué hacer con vida, no encuentro sentido a mi vida…)
- Duelo.
- Dificultades para gestionar mis emociones.
- Quiero dejar algo que me perjudica, pero vuelvo una y otra vez (relaciones, sustancias, conductas…).
- Miedos/inseguridades.
- Fobias.
- Dificultades en las relaciones sociales.
- Problemas de sueño.
- Adicciones.
- Soledad.
- Dificultades de adaptación.
- Disfunciones sexuales.
- Experiencias traumáticas.
- Dificultades en la crianza de mis hijos.
- Problemas de pareja.
- Conflictos familiares.